MANOS Y FUEGO
Compuesta por platos hondos de líneas puras y acabado natural, responden a un equilibrio funcional y estético, pensados para adaptarse a diferentes momentos de la mesa manteniendo una misma armonía visual.
TIERRA Y MESA
Presenta una superficie muy fina. El borde irregular, suavemente ondulado.Su base ligeramente elevada, crea una sombra sutil que separa el plato de la mesa, aportando profundidad visual y un aire escultórico.
MESA VIVA
Esta colección combina versatilidad y carácter informal en sus cuatro platos llanos de borde alto y base completamente plana. El borde ligeramente inclinado hacia dentro, crea una sensación de contención y equilibrio, permitiendo que también puedan usarse para emplatados con salsas o líquidos ligeros.
BARRO Y RAÍZ
Cada elemento; tres jarras de distintos tamaños y diseños, un florero, una hielera y una cubitera, responden a la necesidad concreta, pero también a una búsqueda estética que une funcionalidad, materia y tradición.
Las jarras, con cuerpos generosos, sin asas y moldeadas a mano
El florero actúa como el centro emocional de la mesa.
La hielera y la cubitera, con sus paredes más gruesas y bocas amplias, reinterpretan piezas clásicas con un enfoque contemporáneo: resistentes, sobrias y con una presencia escultórica que invita al uso diario.
VASOS Y TAZAS
Los tres tamaños de vasos, se distinguen por su diseño esencial y sin asas, que invita al contacto directo con la cerámica.
La taza Mira se define por su asa agregado tan peculiar, un diseño que juega con el vacío y la mirada.
La Jarrataza rompe con la forma tradicional mediante un cuerpo curvo y continuo, que permite distintos modos de agarre.
Por último, la taza especial retoma la forma de los vasos, pero con una base más amplia y estable, pensada para destacar el arte del latte art y elevar la experiencia del café en cafeterías de especialidad o en casa.
FORMA Y MEMORIA
Conviven piezas pensadas para distintos usos y momentos: cuencos inspirados en la cultura de comer ramen, platos lisos y equilibrados, concebidos como un lienzo para la creatividad del cocinero, y fruteros versátiles, capaces de transformarse según el contexto, ya sea como centro de mesa o espacio de objetos cotidianos.
Completan la colección platos hondos de bordes irregulares, donde la imperfección se convierte en belleza.






